Hay que señalar que para
esta época donde se habla de paz y reconciliación, se escuchan diferentes
voces, unas a favor y otras en contra de estos procesos, pero lo que sí es una
realidad, es lo que expresó en una entrevista realizada la semana pasada por el
periodista Juan Lozano en el programa la otra cara de la moneda, al actual alcalde de la ciudad de Cali, Maurice
Armitage. Para Armitage “Perdonar produce felicidad”, con estas palabras el empresario
da conocer su punto de vista sobre la necesidad del perdón y la reconciliación
entre todos los colombianos.
Es claro, que para entender
este mensaje, hay que comprender que cada ser humano es un mundo aparte, mientras
unos obran bien, otros obran mal. Hay personas que no son capaces de perdonar y
conviven con su odio y venganza por el resto de su vida, el resultado de esta
decisión puede ser devastador puesto que el ser humano termina generalmente delinquiendo,
asesinando, robando y siendo infeliz. Hay otros que ven la necesidad del perdón
para empezar a construir una mejor forma de vivir.
Es entendible, que algunas
acciones y actitudes de algunos seres humanos, es obrar siendo consciente de
que se hace daño innecesariamente a otro ser. La maldad no nace de la
necesidad, sino de la voluntad. Por muy determinada que esté nuestra
conducta, cada acto de maldad depende de una decisión individual: puede hacerse
o evitarse. Todo ser humano, posiblemente a lo largo de su vida, ha actuado con
maldad en ocasiones, consciente de que produciría daño a otro pudiendo no
hacerlo, movidos por sentimientos de ira, envidia, miedo, venganza y odio. Lo
grave es que si no se reflexiona y se cambian este tipo de comportamientos, el
ser humano, se va insensibilizando hasta convertirse en una mala
persona.
Entonces, cada episodio de
la vida, por difícil que sea debe ser una oportunidad para reflexionar,
perdonar y forjarse nuevas metas. Pero Armitage, vas más lejos y afirma que los
empresarios deberían pagar mejores salarios, valorar mejor la mano de obra de
sus empleados, y no basarse solo en los salarios de ley que establece el
gobierno.
Para Armitage, las buenas
utilidades de la empresa deben verse reflejadas en los buenos salarios de los
empleados para hacerlos más felices. Para el alcalde y empresario “si todos los
colombianos perdonáramos, seriamos más felices”. En conclusión, que bueno que
muchos empresarios y alcaldes pensaran y fueran felices como Armitage, para que
contribuyeran en la construcción de una verdadera paz, basada en el perdón, la
reconciliación y la equidad social.