domingo, 9 de octubre de 2016

PERDONAR PRODUCE FELICIDAD


Hay que señalar que para esta época donde se habla de paz y reconciliación, se escuchan diferentes voces, unas a favor y otras en contra de estos procesos, pero lo que sí es una realidad, es lo que expresó en una entrevista realizada la semana pasada por el periodista Juan Lozano en el programa la otra cara de la moneda, al  actual alcalde de la ciudad de Cali, Maurice Armitage. Para Armitage “Perdonar produce felicidad”, con estas palabras el empresario da conocer su punto de vista sobre la necesidad del perdón y la reconciliación entre todos los colombianos.

Es claro, que para entender este mensaje, hay que comprender que cada ser humano es un mundo aparte, mientras unos obran bien, otros obran mal. Hay personas que no son capaces de perdonar y conviven con su odio y venganza por el resto de su vida, el resultado de esta decisión puede ser devastador puesto que el ser humano termina generalmente delinquiendo, asesinando, robando y siendo infeliz. Hay otros que ven la necesidad del perdón para empezar a construir una mejor forma de vivir.

Es entendible, que algunas acciones y actitudes de algunos seres humanos, es obrar siendo consciente de que se hace daño innecesariamente a otro ser. La maldad no nace de la necesidad, sino de la voluntad. Por muy determinada que esté nuestra conducta, cada acto de maldad depende de una decisión individual: puede hacerse o evitarse. Todo ser humano, posiblemente a lo largo de su vida, ha actuado con maldad en ocasiones, consciente de que produciría daño a otro pudiendo no hacerlo, movidos por sentimientos de ira, envidia, miedo, venganza y odio. Lo grave es que si no se reflexiona y se cambian este tipo de comportamientos, el ser humano, se va insensibilizando hasta convertirse en una mala persona.

Entonces, cada episodio de la vida, por difícil que sea debe ser una oportunidad para reflexionar, perdonar y forjarse nuevas metas. Pero Armitage, vas más lejos y afirma que los empresarios deberían pagar mejores salarios, valorar mejor la mano de obra de sus empleados, y no basarse solo en los salarios de ley que establece el gobierno.

Para Armitage, las buenas utilidades de la empresa deben verse reflejadas en los buenos salarios de los empleados para hacerlos más felices. Para el alcalde y empresario “si todos los colombianos perdonáramos, seriamos más felices”. En conclusión, que bueno que muchos empresarios y alcaldes pensaran y fueran felices como Armitage, para que contribuyeran en la construcción de una verdadera paz, basada en el perdón, la reconciliación y la equidad social.